domingo, 27 de noviembre de 2016

Ruta del Arroyo de la Umbría al Río de la Angostura

Arroyo de la Umbría
Abedulares en la mejor zona botánica de la Sierra de  Guadarrama
14/11/2015

Las montañas madrileñas esconden, en unos pocos reductos excepcionales, algunos de los mejores bosques relictos del Sistema Central, con comunidades botánicas que dependen de la humedad constante, sin sequía estival y con ciclos naturales constantes a lo largo de muchos siglos, que han permitido el desarrollo de añosos abedules y antiquísimos tejos.
Betula pubescens celtiberica
Hojas

Los acebos, los pinos silvestres y árboles de ribera, con una extensa manifestación de hongos y líquenes, muestran el excelente estado de conservación de unos bosques tan próximos a Madrid.

Los abedules del Río de la Angostura son abedules de umbría, por lo que podemos adscribirlos a la subespecie Betula pubescens celtiberica, relacionada con los abedules más norteños y de ambiente más húmedo, en contraposición a la subespecie Betula pendula fontqueri, más querenciosa de ambientes secos y sureños de la Península, y cuyos ejemplares se pueden encontrar también aislados en los canchales de Guadarrama.

Existe una zona de Somosierra con existencia de ambas especies, y también en la vertiente sur de la Sierra de Ayllón, pero la taxonomía del abedul es confusa hasta para los expertos.



De izquierda a derecha: sámaras de Betula pubescens,
Betula pendula fontqueri y Betula pendula pendula

Fuente: Internet 




Río de la Angostura,
antes de convertirse en el Río Lozoya
La ruta más hermosa de Madrid

La ruta comienza en el área recreativa de La Isla. En el aparcamiento que hay al lado de los restaurantes Pinosaguas y La Isla, entre los kilómetros 31 y 32 de la carretera entre Rascafría y el Puerto de Cotos.

Es una ruta asequible de unos 15 km y con unos 400-500m de desnivel. 

Subiendo el arroyo de la Umbría alcanzaremos un pequeño estanque rodeado de pinos silvestres. Seguiremos por el arroyo de la Umbría, hasta llegar a una pradera extensa con pinos, para después bajar por el Río de la Angostura hasta llegar a la presa del Pradillo, fin de nuestra excursión.


Cronología de la ruta

Iniciamos la ruta en torno a las 11:33, y a las 12:51 ya estábamos junto al estanque de los pinos, un extraño paisaje para una zona escarpada.


Presa del Pradillo
Sobre las 14:24 alcanzamos la pradera, aunque nos habíamos entretenido más o menos una hora buscando al perro, que se escapó y se perdió en el pinar.

A las 14:39 alcanzamos y cruzamos la carretera M-604, recorriendo cierto tramo sobre ella. Después bajamos hasta alcanzar el Río de la Angostura.

A las 15:14 nos situamos en la orilla del río. A las 15:36 junto a una pequeña cascada caudalosa de dos colas. Finalmente, a las 17:26 ya estábamos junto a la espectacular presa del Pradillo, un bello colofón a esta excursión tan especial.

Junto a la presa, algunos excursionistas han citado en 2015 la presencia de dos lobos que salieron huyendo aguas arriba del Río de la Angostura.



Mapa de la ruta

Mapa interactivo de la Ruta Arroyo de la Umbría - Río de la Angostura.
Pulsar primero en el mapa y luego en los recuadros*


Suillus luteus en talud fluvial
Una especie de liquen y un hongo

Limitarnos en nuestros paseos a ver el paisaje o disfrutar de una buena caminata es muy reconfortante, pero conocer a los habitantes del bosque llena de satisfacción y nos hace disfrutar aún más de lo que nos rodea.

Es verdad que si aún no sabemos diferenciar un abedul de un haya o un acebo de una encina, debemos esforzarnos en hacer un sencillo herbario. Pero no está de más empezar a conocer otras especies, que muchas veces consideramos invisibles.

Me referiré a la identificación de un liquen (simbiosis alga-hongo): Peltigera membranacea y de un hongo: Suillus luteus, relativamente fáciles de reconocer si nos dicen cómo. Y lo haré así porque ambos compartían el talud del Arroyo de la Umbría, en la base de ese árbol de la foto, en la cabecera de este artículo.



El liquen Peltigera membranacea.
Se aprecian dos apotecios
Un liquen epifito

El Peltigera membranacea es un liquen que vive sobre otras plantas, de ahí lo de epifito. Tiene el aspecto de unas pequeñas hojas de roble de color verde oscuro con unas "raicillas" blanquecinas que lo sujetan al musgo donde vive. 

Habitualmente lo hace en zonas bastante húmedas y a veces tiene unas vistosas "verrugas" de color rojo. Esas verrugas son los apotecios, donde se encuentra el tejido fértil del liquen.

Pero veamos cómo lo describen los botánicos para poder diferenciarlo de otra especie también común: Peltigera canina.


Peltigera membranacea tiene ricinas escuarrosas, ramificadas a modo de cepillo de limpiar tubos de ensayo. Y Peltigera canina tiene el extremo de los lóbulos levantado o curvado hacia arriba, y ricinas ramificadas con aspecto arbustivo.

Desde un punto de vista anatómico, estas dos especies presentan diferencias significativas en el tamaño de sus esporas y en el grosor del córtex y del talo. P. membranacea tiene esporas más largas y estrechas y presenta el grosor del córtex y del talo menor que el de P. canina.


Peltigera membranacea, Rascafría (M)
Las ricinas son esas "raicillas" y escuarroso significa rugoso al tacto; los lóbulos son cada una de las "ondas" de la "hoja".

Sólo cuando hayamos tenido ambas en la mano podemos aproximarnos a identificarlas, aunque a veces -según el grado de humedad- puede ser necesaria una lupa para poder diferenciarlas con seguridad.




Peltigera membranacea
con apotecios, Rascafría (M)

Peltigera membranacea
sin apotecios, Rascafría (M)

Peltigera canina en
El Tiemblo (Ávila)




Lobaria pulmonaria
en el arroyo de la Umbría
Fuentes:

Diferencias entre Peltigera membranacea y Peltigera canina


En general puede ser complicado diferenciar las distintas especies del género Peltigera, porque suelen ser bastante variables, pero si nos atenemos a las diferencias apuntadas arriba, acertaremos en la mayor parte de los casos para P. membranacea.



Suillus luteus grandes,
con escaso valor gastronómico
Un hongo todoterreno


El Suillus luteus o boleto anillado es un hongo habitualmente despreciado por los recolectores de setas, que lo llaman despectivamente baboso, debido a lo pegajoso de la cutícula de su sombrero.

Su aspecto es muy variable, pareciéndose sólo a los verdaderos boletos cuando es joven. Su carne es de color amarillento y sabrosa.

Debe comerse cuando joven y quitándole tanto la cutícula del sombrero como los túbulos, pues son indigestos. Es fácil de limpiar y sólo su abundancia y la competencia de otras setas hace que algunos aficionados la rechacen.

Por supuesto, como con todas las setas, si no tenemos la absoluta seguridad en su identificación debe dejarse sin recolectar para el consumo. Los ejemplares de la foto aparecen con la cutícula seca, pero no es lo normal.

Este hongo aparece asociado normalmente a pinares silvestres. Aquí estaba presente en un bosque mixto de pino y roble melojo, aunque también ocupaba un talud fluvial cercano.

Puede confundirse en ocasiones con el también comestible Suillus granulatus.


El ejemplar de la izquierda es Suillus granulatus,
y el de la derecha, con restos de velo, Suillus luteus, 
más joven y más sabroso.




Enlaces

Rascafria (A.R.La Isla-La Angostura-Tejo Milenario del Barondillo)

Ruta circular Valle de la Angostura - Arroyo de la Umbría

Mapa de la ruta Río de la Angostura - Arroyo de la Umbría

Bosque de tejos de Requejo (Zamora)

El tejo de Rascafría