viernes, 8 de julio de 2016

La cotorra argentina, el invasor ruidoso

Cotorra argentina
Fuente: Internet
La cotorra argentina (Myiopsitta monachus) es un loro invasor que provoca perjuicios a las aves y a los agricultores españoles. Y es así, no sólo porque sea un ave importada, que ha ocupado los nichos ecológicos que corresponden a otras aves o porque cause daños a cosechas que antes no tenían consumidores, sino porque en sus lugares americanos de origen se comporta del mismo modo.

Al tratar de abordar la posición que voy a defender aquí, que es la de la captura y retirada de todos los individuos de los campos y parques españoles, sé que, ante algunas personas no especialistas, abordo también una posición política por mimetismo.

España es un país con un gran porcentaje de personas inmigrantes que están cambiando las costumbres de nuestro país, que están compitiendo por los puestos de trabajo y por la supervivencia misma con los españoles, muchos de los cuales acaban asimismo emigrando a otras latitudes. Pero esta es una cuestión humana, en la no entraré más a fondo para no viciar completamente el juicio que voy a realizar sobre la conveniencia o no de quedarse con las cotorras argentinas en España.



La cotorra argentina en España
Distribución de la cotorra argentina en España

El número de cotorras argentinas en España se estima en torno a los 20.000 ejemplares según el censo elaborado por SEO/BirdLife.

En total se han censado más de 450 municipios. Las provincias con mayor número de ejemplares son Madrid, Barcelona y Málaga.

Por comunidades autónomas destacan Cataluña y la Comunidad de Madrid, con cerca de 6.500 ejemplares cada una, seguidas de Andalucía, la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia.

Cerca de 600 voluntarios han participado en este censo de SEO/BirdLife y han contribuido de forma altruista a conocer mejor la situación de la especie en toda España.

Fuente: http://www.seo.org/2015/11/11/lanzamos-los-datos-del-primer-censo-nacional-de-cotorra-argentina/

Un mapa más esclarecedor de la presencia de cotorras argentinas en España es el que se muestra a la derecha, donde se aprecia que es fácil la conexión de áreas de distribución actualmente aisladas, con lo que el problema abarcaría unas dimensiones casi inabordables.



Distribución de la cotorra argentina en sus lugares de origen

Originalmente habita en bosques, estepas arbustivas, sabanas, áreas de cultivo, parques y ciudades del centro-sur de América del Sur: Argentina, Paraguay, Uruguay, Bolivia y Brasil. Es apreciada como mascota, por lo que fue comercializada en todo el mundo, logrando escapar, reproducirse, y hacer nuevas poblaciones, por lo que se ha transformado en un taxón introducido y seriamente problemático en numerosos países de todo el mundo.




Mapa de las subespecies de Myiopsitta monachus


██ Myiopsitta monachus luchsi. 
██ Myiopsitta monachus calita. 
██ M. m. calita o M. m. cotorra. 
██ Myiopsitta monachus cotorra. 
██ Myiopsitta monachus monachus Myiopsitta monachus cotorra.
██ Myiopsitta monachus monachus.




Distribución de la cotorra argentina en el Mundo

La cotorra argentina está presente de manera asilvestrada en Norteamérica, Europa y Asia. Proviene, mayoritariamente, de sueltas de particulares, inconscientes o intencionadas, una vez que se cansaron de tenerlas como mascotas, sin importarles el daño ecológico en las poblaciones silvestres.



La evolución y el exabrupto exógeno

La evolución y ajuste de las especies es una cuestión de tiempos, de eras, de clima y de geografía. En España hubo rinocerontes lanudos, mamuts y bisontes, y ya no los hay, o no los debería haber, porque esa es otra cuestión*.

Llevamos cientos de siglos con especies con una tipología determinada, y un ave de pico ganchudo, gregaria, agresiva con otras especies, que se desplaza como una banda de piratas ruidosos abalanzándose sobre una plantación es un impacto demasiado fuerte como para consentirlo.


Nidos de cotorras argentinas en la Casa de Campo
Fuente: El País
La competencia interespecífica en los parques de Madrid

Iremos de lo general a los particular, y este caso se trata de observaciones realizadas en varios parques de Madrid.

Los graznidos de estas gárrulas aves no dejan oír a las hembras de otras especies los cantos nupciales de los machos, afectando a la reproducción de una manera especialmente negativa. Los más afectados son los paseriformes insectívoros. Así, en los parques y jardines ocupados por las cotorras argentinas se verían desalojadas las aves canoras.

Las urracas son las aves omnívoras más grandes de los parques y jardines madrileños, y son solitarias, viéndose afectadas por desplazamiento debido a la presión que ejercen de manera directa sobre ellas, desplazándolas físicamente; e indirecta, compitiendo por los recursos.

Bandada de cotorras argentinas en
Dehesa de la Villa, Fuente: El País
También las palomas torcaces, tranquilas y solitarias, se ven afectadas en sus posaderos y en sus campeos en pequeños grupos en busca de alimento por las agresivas cotorras argentinas. Y lo mismo ocurre con los grupos mixtos de gorriones molineros y verdecillos, que buscan su sustento en el suelo, como las cotorras.

Reconozco que no me es agradable el graznido estridente a todas horas de las cotorras, formando parte de la nueva contaminación acústica de Madrid, pero menos me lo es el impacto ambiental sobre las otras especies que ejercen.


Almendros en flor
Quinta de los Molinos, febrero 2016
La cotorra argentina en Quinta de los Molinos

Quinta de los Molinos es un parque madrileño con recursos agrícolas y ornamentales que nos servirá para sacar conclusiones. Está compuesto de almendros, olivos, pinos carrascos, eucaliptos, lilos, encinas y arces de montpellier, un parque fundamentalmente de estilo mediterráneo agrícola.

He observado cotorras argentinas en la Casa de Campo, en la Dehesa de la Villa y en otros muchos parques de Madrid, porque están por todas partes, pero es difícil valorar su impacto en el medio ateniéndonos sólo al ruido que provocan, a sus voluminosos nidos, a los daños por excrementos o a sus campeos buscando alimento.

Por circunstancias particulares, Quinta de los Molinos es un parque al que acudo con frecuencia para observar aves. No podemos decir que sea el Monte de El Pardo, pero para cultivar la afición también vale. Hay petirrojos, carboneros común y garrapinos, herrerillo común, mitos, mirlos, gorriones molineros y comunes, verdecillos, palomas torcaces, palomas domésticas, tórtolas turcas, estorninos negros, urracas, y dos especies de carpinteros sedentarios: el pico picapinos y el pito real. Y hasta una garza real ha sobrevolado su pequeño estanque.

Cotorra argentina comiendo flores de almendro
Quinta de los Molinos en Febrero de 2016
El caso es que durante la floración en febrero de 2016 de los más de 1000 almendros que allí hay, las cotorras argentinas, en una bandada de tal vez 20 individuos, se dedicaron a comerse las flores de los almendros, evitando desde luego su fructificación.

Febrero de 2016, ver artículo en Zenobita

Sólo han pasado unas semanas y las cotorras argentinas han vuelto, en un número aún mayor. Sus vuelos veloces, su escandalera continua han turbado la paz de un parque idílico para pasear, para escuchar los reclamos sutiles de los petirrojos en sus posaderos y los agudos y alegres chillidos de verdecillos y gorriones molineros. 

Olivos en Quinta de los Molinos, junio de 2016
En uno de los caminos, me encontré con dos compañeras de trabajo que me dijeron que unos loros verdes les habían arrojado intencionadamente almendras sobre sus cabezas cuando pasaron cerca. Nunca antes había visto u oído tal comportamiento de esas pequeñas cotorras. Aunque si hay referencias sobre su comportamiento agresivo en cautividad.

Cuando me acerqué a ese camino entre almendros, vi que estaban despojados de almendras, que en esta época (julio) todavía tienen el epicarpio y el mesocarpio verdes. Decenas y decenas por cada árbol yacían a sus pies, muchas rebañadas hasta el endocarpio y otras con el mismo roto y vacío, habiendo conseguido acceder a la semilla.

Daños en almendros de la cotorra argentina
La producción de almendras de ese parque de 25 hectáreas debe de ser considerable, se dice que hay hasta 6.000 almendros (me parece una cifra exagerada) y están ciertamente bien cuidados. Desconozco si se hace algún tipo de aprovechamiento de sus frutos, pero algunas personas recogen almendras cada año. Creo que éste no van a tener mucho que recoger.

Tan sólo capturando a esas bandadas de cotorras ya podrían aprovecharse las almendras, por ejemplo, para crear actividades sociales que se financiasen parcialmente con su venta, y la almendra es, como saben, un producto caro con muy buena salida comercial.

Y eso por poner el gancho económico a los gestores, que es lo que les hace brillar el diente, porque realmente los parques y campos de Madrid ganarían mucho deshaciéndose de las cotorras: una plaga menos, mayor tranquilidad, menor competencia para otras especies y preservación de ecosistemas más alejados de la influencia directa del hombre, que soltó ejemplares por no querer ocuparse de ellos o en ceremonias budistas de liberación de animales, una actividad prohibida por la Ley, de una peligrosidad mayor por su intencionalidad, y de la que deberían tomar nota las autoridades autonómicas.


Efectos de la cotorra argentina sobre las almendras inmaduras

Con las almendras aún en el árbol, la cotorra argentina intenta acceder al fruto sin esperar a la maduración.

Por las siguientes fotografías podemos colegir que la cotorra argentina no dispone aún de una técnica concreta de especie para acceder al fruto, pues las semillas son fracturadas de diversos modos, según un comportamiento típico de un generalista oportunista.















Pinar en Quinta de los Molinos
La captura de ejemplares

La propuesta es la captura de ejemplares y su adopción por particulares, previa esterilización. Aunque dudo mucho que aguantasen sus graznidos durante mucho tiempo y volverían a soltarlos.

También el retorno a sus lugares de origen si se llega a acuerdos con las autoridades locales y si sus estirpes genéticas lo aconsejan.

Pueden estudiarse su uso gastronómico y la reunión en grandes pajareras. Por último está la solución menos deseable, que podría ser la captura mediante aves de cetrería o la eutanasia.

Es triste que necesitemos tomar medidas de este tipo porque las autoridades hayan permitido la tenencia de aves exóticas y los particulares las liberen con la mejor de las intenciones y la más inconsciente de las decisiones. Tenemos que actuar ya para que no se extienda la plaga a toda la Península.


Red de libro
Fuente: Internet
Las técnicas de captura

La cotorra argentina es un animal gregario que campea en grupo. Y es ahí donde podemos realizar su captura mediante una red trampa con cebo, como la red de libro. Debido a que es un animal muy inteligente, pueden estudiarse otras alternativas cuando esté familiarizado con el procedimiento. Otro método es el de la red barrera o las redes instaladas en los árboles en los que come o anida.


La normativa legal

La cotorra argentina es una especie que ha sido incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, aprobado por Real Decreto 630/2013, de 2 de agosto, y está prohibida en España su introducción en el medio natural, posesión, transporte, tráfico y comercio.

En Madrid capital, según un estudio de 2013 realizado en la Facultad de Biología de la Universidad Complutense de Madrid, la población de estas aves ronda los 1.768 ejemplares.

La Comunidad de Madrid, por medio de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, establece en el artículo 22, de la Orden 1613/2013, de 25 de junio, el permiso regulado para la captura y muerte de cualquier ejemplar de cotorra de Kramer (Psittacula krameri) y de cotorra argentina (Myiopsitta monachus) durante la práctica de cualquier actividad cinegética autorizada, durante los períodos hábiles de caza. Además, faculta a todos los municipios de la Comunidad de Madrid para establecer mecanismos de control de las especies de fauna declaradas como exóticas invasoras.


¿Dónde hay cotorras argentinas en Madrid?


Esta especie ya es muy común en lugares como La Dehesa de la Villa y la Casa de Campo, habiéndola visto también sobre el Parque Santander, Quinta de Los Molinos y muchos otros puntos de Madrid con arbolado. Aprecio una expansión en los últimos dos años hacia zonas urbanas más céntricas. También se encuentra en las riberas del río Manzanares, a su paso por la localidad de El Pardo, un valioso enclave donde anida el águila imperial.

Según citas, están presentes en Madrid Río, parque de la Arganzuela y Parque de El Retiro.

Cotorras argentinas en El Pardo

La cotorrra argentina devora flores de almendro en Quinta de los Molinos


Enlaces

Los daños por excrementos de las aves urbanas

Ataques a la biodiversidad en España

Datos del primer censo nacional de cotorra argentina en España

La cotorra argentina en Málaga 

Los almendros de Quinta de los Molinos

La cotorra argentina en Barcelona

La cotorra argentina come caquis en las huertas de Baza

El peligroso vuelo de la cotorra argentina en La Arganzuela

Aspectos a considerar para disminuir los conflictos originados por los daños de la cotorra (Myiopsitta monachus) en cultivos agrícolas

Captura de aves con red

Expansión de la cotorra argentina en España e influencia en el declive del gorrión común

El declive de los gorriones en Valladolid debido a las antenas de telefonía móvil

  

*Bisontes reintroducidos parcialmente en España

Bisontes en Extremadura
Bisontes en Burgos 
Bisontes en Palencia
Bisontes en Cantabria







jueves, 7 de julio de 2016

Are we tontos o qué?

El superpoder que nos influye

El éxito empresarial, militar y político de Estados Unidos a lo largo del siglo XX y el fracaso político de la URRS han llevado a ese país norteamericano a encumbrarse en la única superpotencia en el siglo XXI. Y con ello, el desarrollo de su ciencia y cultura audiovisual ha extendido el uso de su lengua a todo el planeta.

El éxito económico de otros países anglófonos como Australia, Nueva Zelanda y Canadá, político como Suráfrica y demográfico, como la India, han acompañado al gigante norteamericano y al mentor británico, colocando al menos un país potente anglófono en cada continente.

Ciertamente es un éxito notable, siendo el inglés el idioma extranjero más estudiado en la mayor parte de países del Globo. No hay actualmente ningún idioma en semejante posición de privilegio.

Posición del inglés en el Mundo
Tanto poderío económico, cultural, científico, político y militar está siendo cuestionado por el país más poblado del Mundo: China, un gigante emergente que ha sido ayudado por todo Occidente, de manera más o menos intencionada, por ser el mercado más grande del Mundo y que está costando crisis económicas a Europa y a todo Occidente por ello.

Sin embargo, la lengua oficial de China, el chino mandarín, no es una lengua global. Tampoco muchos extranjeros la hablan, a pesar de que hay ciudadanos chinos casi debajo de cada piedra en el Planeta.

¿Y cómo quedan las demás lenguas? Pues el francés es importante en África sahariana y occidental, 274 millones de hablantes nativos; y el árabe se habla desde Irak hasta el Sáhara Occidental, con más de 280 millones de hablantes nativos.


Bienvenido Mr. Marshall, de Berlanga
Que nos salven los guiris

Hace unos años, contratamos en la consultora en la que yo trabajaba una informática de aspecto modernillo que contrastaba vivamente con nuestros trajes y corbatas. Era ciertamente buena en su trabajo, pero parecía un perro verde.

Algunos le supusieron ideas avanzadas de izquierda y le prestaron la atención de un gurú, a pesar de que la duplicaban en años y estudios. Y es que la tecnología está tan reverenciada que ésta la investía de un conocimiento supremo y misterioso. Y además sabía un poquito más de inglés que nosotros.

La cuestión es que en una de nuestras conversaciones de café matutino, después de una viva discusión de la que no recuerdo ni de qué iba, la susodicha informática dijo “Eso no nos pasaría si fuéramos americanos”. Y se quedó tan ancha.

El nivel intelectual de sus interlocutores se puso en entredicho cuando no supimos qué contestarle, entre inquisitivos y aterrorizados por la insolencia de una propuesta tan metafísica.


David Bowie con la Union Jacket
La música en inglés suena mejor

El desprecio de la música pop-rock española y la sacralización de la música británica en los 80 sirvió a muchos españoles para sentirse elitistas y zaherir la transición política del momento por heredera del anterior período franquista.

Eso generó una reacción en contra que sobrevaloró, por ejemplo, la conocida después como Movida, muy por encima incluso de la calidad musical de sus expresiones, en clara manifestación maniqueísta.

Alaska y los Pegamoides
El desarrollismo español de los 60 le debe mucho a la apertura al turismo del país. Si la industrialización capitalizaba los bolsillos de los obreros de Cataluña, Vascongadas y Madrid, el turismo de los pudientes extranjeros lo hacía con los agricultores que decidían pasarse a la hostelería.

Carteles en inglés y otros idiomas son frecuentes en la costa española desde hace décadas, pero en Madrid no ha sido habitual hasta la crisis de 2008 y por el auge del turismo debido a la promoción de las grandes pinacotecas, al menos desde 1992.

La campaña dirigida a preparar Madrid para las Olimpiadas de 2012, 2016 y 2020 llenó Madrid de cartelería bilingüe en los transportes y servicios, con el resultado por todos conocido.


A relaxing tocada de güebos

La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, y su cutre inglés de colegio de monjas nos costaron las Olimpiadas de 2020. Fue famoso su “A relaxing cup of café con leche” y la puerilidad y la vacuidad de su mensaje en Argentina “defendiendo” la candidatura de Madrid. Un sonado ridículo institucional de dimensiones globales. 


Pero ahora, una anciana comunista cuelga una sábana con el “Refugees welcome” y casi nadie se chotea de la ocurrencia, porque no hay un equipo organizado detrás dándole caña. 

Todo esto me recuerda a la película berlanguiana “Bienvenido Mr. Marshall”, y da una idea de la clase de aficionados al poder que lo ostentan desde Cibeles.

Carteles en inglés en los bares, la palabra “tapas” en cada establecimiento de lo que sea. Y también bakeries, buolangueries, creperies, breweries y los bares irlandeses han inundado nuestras calles del centro.

El olor a pizzas y kebabs ha sustituido en muchos barrios al olor a calamares fritos, y los bares con aperitivo, ya antes de esto, ciertamente modestos en número y nivel gastronómico, se han convertido como por ensalmo en bares de tapas.



Iberia vendida a British Airways
Seamos tontos: hablemos en inglés

Las leyes de Esperanza Aguirre: los colegios bilingües en Madrid y los renovados intentos de Rivera, de Ciudadanos, de que sea obligatorio el bilingüismo nos hacen sospechar qué o quiénes pueden estar detrás, más allá de la Globalización.

Y todo esto sucede mientras se reivindica tímidamente la “españolidad” de Gibraltar, se hace la vista gorda sobre su piratería financiera y muchos se encuentran cómodos yendo a trabajar a la Roca mientras no hacen nada por el maltrecho Campo de Gibraltar.

¿Y qué decir de las cuatro bases norteamericanas que hay en España?


Spanish dictionary
La idea de tener una lengua común de comunicación no es una idea perversa, si no fuera por el hecho de que esa lengua es precisamente la inglesa, la competidora más directa del español, una lengua que hablan actualmente 559 millones de personas, siendo la segunda lengua del mundo en hablantes nativos.

Es el 2º idioma de comunicación internacional, ocupa el segundo puesto en Twitter y Facebook por el número de hablantes y es el tercer idioma más usado en Internet.

Sin embargo, parece que no es suficiente para los majaderos, papanatas y badulaques, o lo que viene a ser una traducción para ellos: gilipollas.

Entiendo a los que como Esperanza Aguirre, Ana Botella y Albert Rivera quieran hacernos a todos bilingües para torcer nuestro brazo en el pulso hacia la globalización, ya que ellos han estado puestos donde están por los poderes que todo lo ven.


Gilipolleces del consistorio madrileño
Sin embargo no entiendo que los “antisistema” como los que ocupan ahora el Ayuntamiento de Madrid manden mensajes en inglés como el Refugees welcome, a no ser que sean de la misma cuerda … o les falte personalidad, por lo que volveríamos a los tres adjetivos y el cuarto explicativo.

La campaña que está llevando a cabo Estados Unidos en América para ejercer influencia pasa por anglosajonizar los países de habla y cultura españolas, aventando infundios, propalando mentiras, extendiendo el protestantismo y derrocando gobiernos.

En Filipinas aniquilaron el español de una manera muy efectiva. ¿Y qué haremos nosotros, que somos el último competidor occidental de su lengua?



Seamos serios con los símbolos,
¿de dónde es esa bandera?
Con la lengua van las ideas, esto lo entienden muy bien los nacionalistas de varias regiones españolas. Y es ciertamente preocupante que los políticos, en vez de promover la influencia de nuestra lengua, resistiendo el colonialismo cultural, se dejen caer en brazos de la anglosajonización, porque, como majaderos, piensan que van a participar de la tarta, cuando sólo les dejarán las migajas.

Me recuerdan a los comedores de raíces napiformes de las empresas, que para escalar en responsabilidad y sueldo venden a sus compañeros, aliándose con quienes finalmente les darán la espada y la patada final porque no pertenecen al grupito de amigotes que la montaron. A esos que creen que van a heredar la empresa, les diría que sigan ingiriendo por vía oral lo que acabarán endilgándoles por vía anal.


Ningún presidente de EE.U. visitó España en 15 años, seguramente porque no nos dan ninguna importancia, a no ser que les apoyemos en sus guerras sostenidas con mentiras. ¿O fue porque Zapatero no se levantó cuando desfilaba la bandera norteamericana en 2003?

Obama visitará España del 9 al 11 de julio

Tal vez tenga que ver con la incorporación de más tropas a la base militar de Rota, no sabemos aún con qué intereses "ocultos".


Enlaces

Pase usté, que le atiendo yo en inglé

El poder femenino del clan de las irlandesas

Ana Botella: séptima metedura del pata del año para algún periódico

El "patriotismo" del PP: el Gobierno decerá a EE.UU, las bases de Morón y Rota de forma permanente

Cartelería bilingüe en Madrid



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lunes, 4 de julio de 2016

El terror gótico y la novela de terror

Paisaje nocturno con ruinas góticas
En sentido estricto, el terror gótico fue una moda literaria, de origen fundamentalmente anglosajón, que se extendió desde finales del siglo XVIII hasta finales del siglo XIX, y que se comprende dentro del Romanticismo.

El Romanticismo

El Romanticismo es un movimiento artístico que surgió en el siglo XVIII en Alemania e Inglaterra, y que se expandió en el siglo XIX por toda Europa como oposición a la Revolución Francesa y a la devastación de las Guerras Napoleónicas, y también en contra de las transformaciones económicas y sociales surgidas a partir de la Revolución Industrial.

Este movimiento se opone al Clasicismo y al Racionalismo, basados en los patrones estéticos y filosóficos de la antigüedad clásica y en la importancia de la razón.

Se rompe con el Neoclasicismo, con lo que se produce un enfrentamiento entre la razón neoclásica y la intuición y los sentimientos románticos.


Goethe, por Stieler, 1828
Los inicios literarios del Romanticismo

Inglaterra, junto con Alemania, es la cuna de este movimiento que empezó en el siglo XVIII con Edward Young y Las noches, obra en la cual aparece por primera vez una ambientación nocturna y terrorífica.

En Alemania, este movimiento surge a comienzos del siglo XVIII, pero es después de la mitad de ese siglo cuando coge fuerza con Goethe y el movimiento Sturm und Drang (Tempestad e Ímpetu), que respondía a las sensaciones de rebeldía, juventud, pasión e intuición creativa propias.


José Zorrilla
El Romanticismo en España

En España, aunque tardío y breve, el Romanticismo dejó un gran legado. Se estableció en la segunda mitad del siglo XIX, junto con el Realismo.

Surgen dos tipos de Romanticismo, uno tradicional, que defiende los valores tradicionales de la Iglesia y el estado, está representado por José Zorrilla (1817-1893) y el Duque de Rivas (1791-1865).

Y otro revolucionario o liberal, caracterizado por la búsqueda y justificación del conocimiento irracional, la dialéctica hegeliana y el historicismo, representado por José de Espronceda.

Walter Scott en Gran Bretaña y Chateaubriand en Francia son representantes del primero de esos estilos y Byron en Inglaterra y Victor Hugo en Francia pertenecen a la segunda corriente. 


La novela gótica

La novela gótica o de terror fue una manifestación narrativa de amplia aceptación en la Europa de mediados del siglo XVIII y de gran incidencia en la literatura española de comienzos del siglo XIX.

Ambas narrativas están tan relacionadas que es difícil diferenciar una de la otra. No puede decirse, por tanto, que existiera la novela de terror hasta la aparición del terror gótico.

El corazón delator de E. A. Poe,
por Clarke, 1919
Surgió dentro del movimiento romántico, a la sombra de la Inglaterra del XVIII, de su neoclasicismo ilustrado, de su desproporcionado culto a la razón, cuando el rechazo diario a lo sobrenatural llevó aparejado una férrea condena de su uso literario y estético.

La novela gótica fue un movimiento transgresor que navegaba por los mares menos explorados e inhóspitos de la conciencia humana.

Fue venerada muy pronto por un público ávido de sus producciones pero acusó, sin embargo, desde muy temprano el desprestigio de la crítica, que cuestionó su valor literario por sus carencias y por su excesiva dependencia de la fórmula rígida que la había llevado al éxito.

Nació en Gran Bretaña y en Gran Bretaña habría de encontrar su tumba varias décadas después, porque la novela gótica se concibe como una creación propiamente británica, que sólo puede entenderse en el seno de ese marco espacio-temporal.

Avalada por el enorme éxito de público, se extendió primero a otros países europeos y luego a América, y fue adquiriendo características propias en cada país.


Tobias Smollett, 1770
La novela gótica en Europa y Estados Unidos

Se inicia en Inglaterra con la obra Las aventuras de Ferdinand, conde de Fathom (1753) del cirujano escocés y cervantista Tobias Smollett. Sin embargo, estrictamente hablando, la primera novela gótica fue El castillo de Otranto (1764) de Horace Walpole, y la última Melmoth el errabundo (1820) del irlandés Charles Maturin.

El novelista Walter Scott (1771-1832) fue quien recomendaría el trabajo de Maturin a Lord Byron (1788-1824).


Obras de pleno siglo XIX puede decirse que superan ampliamente el terror gótico, pues o van más allá, o no reúnen las citadas características, como Carmilla (1872) de Sheridan Le Fanu, Frankenstein o el moderno Prometeo (1818) de Mary Shelley, El corazón delator (1843) de Edgar Allan Poe, y, más adelante, Janet, la contrahecha de R. L. Stevenson (1887) El Horla (1886) de Guy de Maupassant, Otra vuelta de tuerca (1898) de Henry James, etc.,

Frankenstein, portada de 1831
Aunque Jules Verne cultivó sobre todo los géneros de aventuras y de ciencia-ficción, hay una novela suya poco conocida que posee las características de la novela gótica: El castillo de los Cárpatos (1892).

Escrita cinco años antes que Drácula (1897) comparte bastantes elementos con la obra de Bram Stoker.

H. P. Lovecraft (1890-1937), por su parte, lograría sintetizar en las primeras décadas del siglo XX la tradición que partía de lo gótico con la ciencia ficción contemporánea. Actualmente, muy de moda nuevamente por el cine, lo gótico ha sido rescatado por autores como Angela Carter, P. McGrath y A. S. Byatt.

Ya en pleno siglo XX, la escritora estadounidense Anne Rice, cuyas obras mezclan lo cotidiano con historias de vampiros y de erotismo oscuro, ha revitalizado temáticamente el terror gótico.



Valentín Caderera, ruinas de Burgos siglo XIX
La novela gótica en España

La literatura española sufría a principios del XIX una férrea censura y unos principios moralistas y educativos que limitaban la novela gótica tanto en el plano ideológico como en el semántico, por ello presentó mayores dificultades que otras literaturas góticas europeas en la adaptación de un género tan transgresor como era el gótico.

En España cultivaron el género José de Urcullu, traductor de Cuentos de duendes y aparecidos, Londres, 1825 y autor de los dos últimos de esa colección, El manuscrito catalán y Padre en vida y testigo en muerte; Agustín Pérez Zaragoza, traductor, refundidor y autor de los doce volúmenes de Galería fúnebre de espectros, aparecidos y sombras ensangrentadas, 1831; Antonio Ros de Olano, Gustavo Adolfo Bécquer, con sus Leyendas en prosa, José Zorrilla, con sus Leyendas en verso, Pascual Pérez y Rodríguez con su novela La urna sangrienta, o El panteón de Scianella (1834). A pesar de su olvido injustificado, esta novela representa el máximo exponente de la novela gótica en España.

Otros autores también cultivaron la novela gótica, como José de Espronceda (El estudiante de Salamanca), Miguel de los Santos Álvarez, y Pedro Antonio de Alarcón con algunos de sus Cuentos.


José de Espronceda
José de Espronceda (1808-1842)

El Estudiante de Salamanca (1840) de Espronceda es una de las obras cumbres de la literatura española, un poema gótico que se inspira en la literatura clásica española y en las traducciones de obras británicas y francesas.

Aunque con Espronceda puede considerarse que se produce la entrada en España de lo que se conoce como literatura gótica, el cuento fantástico ya había hecho aquí su aparición al menos desde 1831.

No existió en España una auténtica producción de novelas de terror, salvo la Galería fúnebre de historias trágicas, espectros y sombras ensangrentadas ... de larguísimo título, de Agustín Pérez Zaragoza, obra editada en Madrid 1831.

Pérez Zaragoza, que había vuelto de su exilio en Francia, publicó esa serie de novelas basándose en Les ombres sanglantes de J. P. R. Cuisin. Y por ello ya fue polémico en su tiempo.

En concreto, aunque en algunos estudios críticos sobre la Galería fúnebre ya se ha señalado su posible condición de traducción o adaptación de obras ajenas, se suelen interpretar los textos como si hubieran sido escritos exclusivamente por Pérez Zaragoza.

De este modo, Pérez Zaragoza, además de traducir novelas de Les ombres sanglantes, añade otras, felices o trágicas, como las procedentes de las Novelle de Matteo Bandello, adaptadas en mayor o menor medida.



Gustavo Adolfo Bécquer, 1862
Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870)

A este autor se le considera un posromántico. Frente al Romanticismo altisonante y byroniano de José de Espronceda, Bécquer representa el tono íntimo de la lírica profunda. Escribió veintiocho narraciones del género leyenda, muchas de ellas pertenecientes al género del relato gótico o de terror, otras de auténtica poesía en prosa y otras narraciones de aventuras.

Son temas góticos en Bécquer: el oriental y exótico, la muerte y la vida de ultratumba, el embrujamiento, la hechicería y el tema religioso, las inspiradas en el Romancero y las de tendencia animista.



Washington Irving
Washington Irving (1783-1859)

Entre los escritores románticos en España no podemos dejar de citar al estadounidense Washington Irving vívamente interesado por el orientalismo de la España musulmana, descrito en sus Cuentos de la Alhambra (1829), que influyó en muchos de sus contemporáneos deformando la realidad española hasta situarla en unos tópicos que han trascendido en el tiempo.

Si había un país en el mundo que combinaba a la perfección el ideal gótico y orientalista del romanticismo esa era la España del XIX después de la contienda napoleónica, con su ruinosos castillos e iglesias llenos de cornejas, los caminos asaltados por bandoleros, la inmensa soledad de sus llanuras, los escarpes de sus montañas y la exótica herencia musulmana.


La revisión de la novela gótica en España (1788-1833)

La novela gótica en España (1788-1833) es el título de la tesis de Miriam López Santos, que rastrea este período de la historia, justificando los contactos de este subgénero con otros cercanos a los que se ha vinculado, como la literatura fantástica. Representa una nueva visión, contradiciendo que no existía literatura gótica en España hasta 1831 con Agustín Pérez Zaragoza.

Ofrece, al mismo tiempo, un estudio de los componentes de la fórmula que lo identifican y lo caracterizan como subgénero autónomo: al miedo como elemento definitorio e imprescindible, en sus dos variantes, miedo a la muerte y miedo al dolor. Se suman, en dependencia directa, el narrador omnisciente, la lógica narrativa del suspense, los personajes tipos, así como el tiempo y el espacio.

Este estudio ha pretendido dejar constancia de que existió una novela gótica unida a una conciencia de género en nuestro país, en las últimas décadas del Antiguo Régimen, importada pero asumida como propia.



El dios Cthulhu, de Lovecraft
El terror moderno

El terror moderno es la etapa de la literatura de terror que se desarrolla a partir de la primera mitad del siglo XIX por las obras de precursores como el norteamericano Edgar Allan Poe (1809-1849) y el irlandés Joseph Sheridan Le Fanu (1814-1873), cuyas aportaciones, especialmente el llamado terror psicológico, supusieron una profunda transformación de la literatura de terror gótico anterior, de raíces estrictamente románticas, y que utilizaban técnicas que hoy podrían pasar por anticuadas y rudimentarias.




El origen del horror cósmico de H. P. Lovecraft

Uno de los modelos de Lovecraft (1890-1937) es el autor inglés William Hope Hodgson (1877-1918) al cual se considera precursor del género de horror cósmico creado por el autor de Mitos de Cthulhu

La Obra de Hodgson La casa en el confín de la tierra narra en primera persona las peripecias del habitante de una pequeña aldea irlandesa que es raptado por unos seres mitad hombres, mitad bestias y transportado a otra dimensión.



Hellraiser, poster de la película (1987)
Los maestros de la literatura moderna de terror

El escritor que gran parte de la crítica sitúa al lado de Poe, Lovecraft y Maupassant en el panteón de ilustres cultivadores modernos del miedo, es el norteamericano Ambrose Bierce (1842-1914), quien a través de contundentes obras como Un terror sagradoLa ventana cegada o La cosa maldita se evidenció como maestro en la recreación de tensas atmósferas desasosegantes en medio de las cuales estalla de pronto un horror absorbente y feroz.

De Stephen King deben destacarse, dentro de la enorme cantidad de textos que ha producido, los más literarios, como Danza macabraSalem's Lot o Las cuatro estaciones.

Los textos de Clive Barker son considerados de estilo gore, que se expresa de una manera sangrienta y violenta de carácter extremo. Son de interés sus Libros de sangre, con historias de horror experimental, como Cabal o En las colinas, las ciudades, y otras que han tenido gran difusión por sus versiones cinematográficas, como Hellraiser (Hellbound Heart), adaptada al cine.