viernes, 24 de junio de 2016

La arquitectura extraña del cubo en Madrid

Fuente: http://ovacen.com/la-arquitectura-del-cubo/
El Arte formal y el Arte Real

El Museo del Prado es un ente cultural y político que ha dejado numerosas víctimas a su paso a lo largo de la Historia. Primero usurpó en el siglo XVIII el habitáculo concebido para el Museo de Ciencias Naturales, demostrando qué interesa más a los gestores españoles: el Arte por encima de la Ciencia.

Esto afectó al aislamiento del anejo Jardín Botánico, que recibió otro zarpazo en su superficie para albergar el ministerio de Agricultura (1882), quedando convertido en un cuadrado relicto de árboles apretujados.


Cubo de Moneo sobre Los Jerónimos
Después, en época de Aznar (1996-2004), el Museo del Prado engulló el claustro románico de la iglesia de los Jerónimos, en forma de meteorito cúbico de ladrillo, adefesio profanador llamado Cubo de Moneo (1999-2007).

El arquitecto habla




Estructura cúbica añadida al Alcázar



Luego, también a iniciativa del extraño y sospechoso Aznar, se expulsó al Museo del Ejército (2005-2010) a Toledo para meter más Museo del Prado en el Salón de Reinos, aunque no se ha rellenado de nada.

Allá en Toledo, se añadió un engendro cúbico al emblemático Alcázar, contaminando su esencia y su espíritu, descarnando sus laureles.

La última proeza cúbica del extraño y maléfico gobierno de Aznar ha sido promover la construcción de otro cubo junto a otro templo católico: la Catedral de La Almudena, que ha desvirtuado el zócalo de Madrid con un grandioso pegote de argamasa que se carga el perfil de la capital del Reino.

Museo de las Colecciones Reales
Digamos que Iglesia y Ejército han sido las víctimas estéticas -e idelológicas- de un empeño del gobierno de Aznar para añadir tres grandes cubos que destruyan el espacio en torno a tres de los grandes símbolos tradicionales de Madrid: Los Jerónimos, La Catedral de la Almudena y el Museo del Ejército de Tierra.

Una circunstancia puede ser casual y fruto del mal gusto, dos pueden ser fruto de una coincidencia sin sentido cósmico, pero si pasamos por alto una tercera circunstancia, es que no somos nada perspicaces, nos hacemos los tontos o somos partícipes de ello. 


Mercado Barceló, Madrid
Para añadir más interés al asunto, existen otros cubos adefesio en la torturada ciudad de Madrid: el cubo del mercado Barceló, al que no le encuentro más intencionalidad que el seguidismo arquitectónico y el regusto acomodaticio por los cubos anteriores, pero ¿quién sabe? 

La arquitectura masónica es egipcíaca, pero también existe una arquitectura mucho más oculta en su simbología, tal vez el cubo ¿extraterrestre? por lo meteorítico y contenedor de la esfera inscrita, por contraposición a la esfera circunscrita.




¿Se trata de una contraposición al Cristianismo, un contrapoder?


Cruz y esfera en lo Alpes bávaros


Consideraciones para centrar la disertación sobre los cubos


Aznar saludando a González, muy colegas
José María Aznar fue un presidente de España que se convirtió en el palmero de George W. Bush, conocido éste por la Guerra de Irak y su pertenencia juvenil a la secta secreta Skull and Bones.

Una amistad peligrosa que se consolidó en el tiempo y que desató la caja de los truenos contra ambos en el 11-S y el 11-M, atentados repugnantes, crueles y masivos contra inocentes, verdaderas operaciones de bandera falsa que se achacaron a los musulmanes sin que éstos se indignaran demasiado, pero con burdas acusaciones a "terroristas islámicos" que estaban siendo controlados y seguidos por ambos gobiernos, atacados por algún contrapoder de dentro de sus estados.


Extrañas coincidencias 


Kaaba en La Meca
La Kaaba (en árabe El Cubo) es una construcción que alberga la piedra meteorítica sagrada para los musulmanes, faro de peregrinación de los fieles de todo el Mundo, que me recuerda al Cubo de Transformers (2007), de mística importancia para los decepticons o robots malos.

Pero más me recuerda, junto a sus minaretes, a la simbología de los hijos de la viuda y a las conocidas columnas masónicas (Jakin y Boaz).

¿Qué tendrán que ver los masones con La Meca, Al Qaeda, los cubos y los meteoritos?


Simbología masónica
El respeto a las religiones tradicionales y visibles no debe apartarnos de tener en cuenta que, desde el mismo comienzo de éstas, y aún antes, han existido otras "religiones". Por ejemplo, antes de Mahoma ya se rendía algún tipo de culto a la Kaaba, aunque los musulmanes ahora sólo adoren a Dios.

Tal vez existan desde siempre religiones para el vulgo y "religiones" reservadas para las élites.

¿Pero por qué siguen peregrinando realmente los musulmanes hoy en día hasta un meteorito?


Caja de Lemarchand
Los otros cubos

Los cubos misteriosos investidos de poder maléfico no se reducen al cubo que aparece en la película Transformers (2007).

Ya apareció un cubo infernal en manos del cenobita Pinhead en la película Hellraiser (1987). Allí, el cubo metálico -Caja de Lemarchand- abría la puerta al dolor, al conocimiento y al placer, una entrada a otra dimensión, claramente infernal.

Aunque un cubo aparentemente menos maléfico -el cubo de Rubik- llevó a la diversión, a la obsesión y a la tendinitis a millones de adolescentes de todo el mundo.



Hombre judío llevando una filacteria
Los cubos negros

No sé si será una casualidad el que la Kaaba, el WTC Memorial, la central de la NSA, el birrete Oxford y los escaques negros del suelo de una logia sean cubos o cuadrados negros; ni si la filacteria (tefillin) es sólo un inofensivo amuleto judío carente de significación fuera de la religión visible. No lo sé, pero casi nunca la certeza fue un método para iniciar una hipótesis. 

Los varios cubos negros extendidos por la geografía de Estados Unidos nos hablan de que están inspirando a más de un artista, una moda que esperemos que no sea contagiosa en Madrid, aunque ya tengamos precedentes.


Secretaría de Estado e Investigación
Se trata del edificio Los Cubos (1976-1981), de inspiración metabolista, pero que fue elegido por el gobierno español en 2006 para instalar la sede del Ministerio de Ciencia e Innovación, en Madrid. En 2011 se instaló la Secretaría de Estado e Investigación.

El 14 de marzo de 2004 Rodríguez Zapatero llegó al poder de una manera más que inesperada, más que extraña ... después de una horrenda matanza que algunos atribuyen a los servicios secretos de alguna o algunas potencias "amigas". Tal vez el traslado se trató simplemente de una casualidad, una de tantas.


Este edificio alberga el ICEX
Otro de los edificios madrileños que tienen forma de cubo negro es el antiguo edifico de Repsol en el Paseo de la Castellana 278, hoy sede del ICEX (Instituto de Comercio Exterior) desde 2015, ya en pleno gobierno de Rajoy ... 

Pero ¿por qué les habrá dado ahora a todos por los cubos negros?

NSA, Maryland


Kaaba, La Meca


Memorial WTC, Nueva York








Las columnas Jakin, Boaz y la simbología masónica

Los 5 logos corporativos más siniestros: Alfa Romeo, Vodafone, CFR, Bechtel y Procter and Gamble












El Campo del Moro, jardines románticos en Madrid

Campo del Moro 15/05/16
El Campo del Moro es uno de los parques más grandes, elegantes y emblemáticos de Madrid, y sin embargo es uno de los menos conocidos y visitados. Ocupa una superficie de 20 ha entre el Palacio Real de Madrid y el valle del río Manzanares, lo que antiguamente constituía un barranco escarpado.

A esa zona se la comienza a llamar Campo del Moro a partir del siglo XIX. Los promotores de los jardines, buscándole una denominación romántica, recurrieron a episodios históricos de los numerosos intentos de reconquista de Madrid desde el siglo XI por parte de ejércitos sarracenos, que acampaban en estos antiguos contrafuertes del Alcázar de Madrid.

Y durante siglos no fue más que un pronunciado escarpe que servía de defensa eficaz al Alcázar; a sus pies se llegaron a realizar jornadas de caza menor de los reyes.

Madrid, 1562. Antoon van den Wijngaerde, a la izquierda, el Alcázar
Los primeros intentos para salvar el desnivel entre el Real Alcázar y el río Manzanares datan de la época de Felipe II, en la que se quiso construir una zona recreativa. Sin embargo no se pudo llevar a cabo la enorme obra por los costes y su difícil mantenimiento hídrico.

Carro usado en la construcción del Palacio Real (XVII)
Posteriormente, sí se realizó el diseño del arquitecto Juan de Villanueva (1739-1811), que incluía una gruta artificial -Túnel de Bonaparte- que comunicaba el Palacio Real con los jardines de la Casa de Campo, situados al otro lado del río Manzanares. Fue excavado en 1810, durante el reinado de José I.

En 1891 se remodeló, instalando una rocalla como elemento ornamental. Aún se conservan varios tramos de este pasadizo.

La dificultad de acceso al agua para el riego fue una constante durante todas las épocas que influyó en el retraso para configurar unos jardines verdaderamente notables.

Palacio Real desde el Campo del Moro
Los jardines fueron trazados definitivamente en 1844 por el arquitecto Narciso Pascual, bajo ideas formalistas, aunque las obras de ajardinamiento no se ejecutaron hasta finales del siglo XIX por Ramón Oliva, que alteró el concepto original mediante un planteamiento romántico, muy del gusto de la época.

Para la nivelación del terreno, se emplearon escombros procedentes de las iglesias y viviendas demolidas durante la ampliación de la Puerta del Sol. 


Instalaciones

Dentro del parque hay numerosas estatuas, fuentes y pequeñas edificaciones, la más importante es el Museo de Carruajes.

El Museo de Carruajes está cerrado al público desde 1992. Está previsto que su colección se exponga en el museo de Colecciones Reales que se está construyendo actualmente en la plaza de la Armería, junto a la fachada meridional del Palacio Real de Madrid.



Fuente de las Conchas.
Fuente: Internet
Fuentes

En tiempos de Isabel II se instalaron dos fuentes monumentales, la de las Conchas, traída del Palacio del Infante don Luis, en Boadilla del Monte, y la de los Tritones, cuyo emplazamiento original era la Isleta, en el extremo final del Jardín de la Isla del Palacio de Aranjuez.

La fuente de los Tritones es la fuente monumental más antigua que se conserva en Madrid. Sus primeras referencias datan del siglo XVII, aunque algunos autores apuntan a que fue construida en el siglo XVI.


Caballerizas Reales poco antes de su destrucción (1931)
Agresiones al Campo del Moro

En 1931 se destruyen las Caballerizas Reales por el gobierno republicano, que si bien no eran parte del jardín, sí ha afectado a su fisonomía.

La imagen está tomada desde la Plaza de España poco antes de ser demolidas. En la actualidad aquí esta la entrada a los Jardines de Sabatini, que están en la parte alta del antiguo escarpe.
Obras que han destruido la esquina sureste
Fuente: Internet

Durante la Guerra Civil de 1936 los jardines quedaron muy deterioraros y deben su esplendor actual a la restauración realizada en los años 40 del siglo XX. En 1967 se instaló en su interior el Museo de Carruajes, un verdadero error arquitectónico por su anacronismo.

Este museo se realizó a iniciativa de Francisco Franco para intentar corregir la disgregación y venta de parte de la colección por parte del gobierno antimonárquico de la Segunda República.

Ya a comienzos del siglo XXI de destruyó un bello rincón del Campo del Moro en su esquina sureste, con estanque y rocalla, para erigir el futuro Museo de Colecciones Reales, que tendrá su acceso por la Plaza de la Armería y que previsiblemente albergará los carruajes reales, de tan azaroso destino.


Mansillo y Muñón, plagiadores por afición

El proyecto del Museo de las Colecciones Reales, además de invasivo e inapropiado, tampoco podemos decir que sea muy original, porque no sólo se ha plagiado el edificio de Alvar Aalto Finlandia Talo, sino que se ha cometido el mismo error, destrozando el skyline de la ciudad.

En Helsinki, otro edificio de Aalto, el Stora-Enso, tapa la catedral ortodoxa de Uspenski de manera muy burda e irrespetuosa, lo mismo que el nuevo museo se convierte en un zócalo masivo a los pies de la Catedral de la Almudena

Mansilla y Tuñón, los arquitectos, más bien parecen Mansillo -por acomodaticio- y Muñón -por torpe-. No pinta que la arquitectura madrileña contemporánea se vaya a hacer famosa internacionalmente, a no ser que sea por el plagio y seguidismo de varios famosos edificios finlandeses, véase también el mercado Barceló.


El museo recuerda "vagamente" a Finlandia Talo
Fuente: Internet


Finlandia Talo, Alvar Aalto. Helsinki
Fuente: Internet


El edificio Stora Enso y la catedral, Helsinki
Fuente: Internet



Carballo del Campo del Moro
Los árboles del Campo del Moro

Madrid no es una ciudad donde sea fácil poder encontrar árboles grandes y longevos. Los suelos pobres y secos, la Guerra de la Independencia, la necesidad de madera para la subsistencia de sus habitantes y el poco interés en el árbol de sus dirigentes han sido las causas.

Pero en el Campo del Moro hay un magnífico superviviente de los avatares de los siglos: un roble centenario de ramas retorcidas, con un desarrollo casi espontáneo que le da un atractivo aspecto natural.

Se trata de un carballo (Quercus robur) de 24 m de altura y de unos 200 años que se encuentra cerca de la fuente de las Conchas, junto al camino que lleva a la estatua de Isabel II.

Estos jardines están poblados por unas 70 especies arbóreas. Otro ejemplares notables tienen más de 150 años, como un pino carrasco que sobrepasa los 30 metros de altura. También destacan por su edad y dimensiones otro pino, una secoya y dos tejos.


Enlace




Imágenes históricas del Campo del Moro

Real Palacio desde la Cuesta de la Vega, F. Bambrila
Pintura de Fernando Brambila de principios del siglo XIX, cuando los jardines, en su actual configuración, aún no se habían trazado. Al fondo se aprecia la fachada meridional del Palacio Real.




Pradera de San Isidro, Goya (1788)
La pradera de San Isidro, de Francisco de Goya (1788). La ciudad aparece vista desde el suroeste. El alcázar ha sido sustituido por el Palacio borbónico, el puente de Segovia (a la izquierda) es el actual, y el perfil de la enorme cúpula de San Francisco el Grande domina el resto de iglesias de la villa. Al norte (a la izquierda) se adivina la montaña del Príncipe Pío, donde, veinte años después de esta festiva composición, el pintor tendrá ocasión de observar una trágica escena de fusilamientos a paisanos por las tropas invasoras francesas.

Madrid, Anton Van der Wyngaerde (1562)

Anton Van der Wyngaerde (llamado en España Antonio de las Viñas), fue el encargado por Felipe II de recoger vistas de las ciudades españolas.

En la ilustración se aprecia el Alcázar, que forma parte del recinto amurallado y que sufrirá varios incendios hasta el de 1734 que lo destruirá casi completamente, siendo sustituido por el actual Palacio Real.







Enlaces

Cisne negro en el estanque del Museo de Carruajes
Plano de Madrid desde su fundación

Impacto del Museo de las Colecciones Reales

Dieciséis años de trabajo para un truño

Sitios reales

Palacios reales de la Monarquía Española

El Museo de Carruajes de Madrid