domingo, 26 de julio de 2015

La bella durmiente, Rostropóvich y las marionetas autómatas

El hacedor de marionetas, Cardiff y Bures, 2014
Las sensaciones que me produce la visión de las marionetas inmóviles es contradictoria: la atracción mágica y plácida de figuras humanas inermes junto con el temor de que se pongan en movimiento.

Todos los que hemos jugado con muñecos en la infancia les hemos dotado de acción, voces y hasta espíritu a nuestros juguetes más queridos, pero siempre nos ha fascinado y aterrado a la vez la posibilidad de que cobren vida propia, ajena  a nuestra voluntad, mientras dormimos.

Lo onírico y lo fantástico están así tan presentes en la visión de una marioneta que esa carga emocional asociada la convierten en transmisora de desconfianzas y temores.


Palacio de Cristal
En España la tradición de las marionetas nos ha legado unas figuras de estilo más cercano y costumbrista, menos mágico, tal vez porque la iconografía religiosa haya influido más que en otros países, más al norte y más al este, donde el peso de las representaciones de las creencias paganas ha sido mayor.

Pero quizá lo que ha tenido mayor influencia en el gran desarrollo de las figuras de marionetas y sus estilos diferentes en esas zonas ha sido la diferente psicología de sus hacedores, que trasmiten su sentido misterioso y fantasmal a sus creaciones, imbuidos de la melancolía de sus talleres durante los largos y oscuros inviernos.

En la exposición que nos ofreció este invierno el Museo Reina Sofía en el Palacio de Cristal es más la tradición franco-italiana de las marionetas, menos aterradora, pero igualmente misteriosa, para la que se han compuesto vestidos vistosos y grabado canciones melancólicas, no exenta esta muestra del más controvertido y enfermizo pigmalionismo.

La inquietante durmiente hiperrealista que descansa, a medias entre una siesta veraniega y el sueño eterno, es la Dornröschen del cuento de los hermanos Grimm, La Bella Durmiente, cuya inspiración quizá la toman los autores a través del poema Briar Rose de Anne Sexton.

Dentro de lo que son las habitualmente decepcionantes exposiciones del Palacio de Cristal, que debería dedicarse a ser un invernadero maravilloso, esta exposición aporta un potente deleite estético, con una visión distinta del teatro de marionetas, pues las ha transformado en autómatas sin intervención directa de los animadores habituales, como su tuvieran vida propia, trascendiendo en un teatro automático para mirones y voyeurs metido en la roulotte de un comediante.





6 Songs Op.6 : VI "None but the lonely heart" - voz: Galina Vichnievskaia
piano: Mstislav Rostropóvich.


Copia del folleto editado por el Centro de Arte Reina Sofía

Janet Cardiff y George Bures Miller
El hacedor de marionetas, 2014
Del 19 de noviembre de 2014 al 16 de marzo de 2015

La obra de Janet Cardiff (Brussels, Ontario, Canadá, 1957) y George Bures Miller (Vegreville, Alberta, Canadá, 1960) combina y reúne diferentes elementos, como el sonido, la narrativa y la escenografía, para formar un conjunto visual y sonoro que logra trasladar al espectador a una especie de realidad imaginaria.

Sus autores juegan con los sentidos creando una nueva atmósfera, donde la objetividad y ficción se funden, e invitan al público a participar de ella, como en un ejercicio de voyeurismo.

Mstislav Rostropóvich y Galina Vishnévskaya
La experimentación con la voz y el sonido siempre ha formado parte de su trabajo, tanto en el de Janet Cardiff en solitario durante los años 80 como en el realizado con George Bures Miller desde principios de los 90. Los “audio walks” son, tal vez, el formato que más hayan reiterado y por los que sean más conocidos.

Alter Bahnhof Video Walk (2012), presentada en Documenta (13), o Walk Münster (1997) son ejemplos de estas narraciones sonoras mediante las cuales los propios artistas involucran al espectador en la experiencia que están relatando. Ya sea en estas piezas, como en sus instalaciones más complejas, la tecnología es una parte fundamental, pero utilizada como medio para obtener objetivos y experiencias personales.

En ese sentido se distancia de forma deliberada de cualquier tipo de virtuosismo técnico para que el verdadero foco de atención sea la experiencia en sí. Los artistas presentan en el Palacio de Cristal su obra El Hacedor de Marionetas, una instalación en línea con otras anteriores, como The Dark Pool (1995) y Opera for a Small Room (2005), en la que nos invitan a acercarnos, observar y curiosear –incluso a participar activamente, como en el caso de The Dark Pool- una escena ajena a nosotros.

De alguna manera nos incitan a ser voyeurs de un espacio, de un tiempo y una vida que corresponde a otra persona. Una caravana solitaria está situada en el centro del Palacio. Sobre ella, unos grandes altavoces emiten sonidos y un murmullo femenino que despierta la curiosidad del espectador y le empuja casi de forma inconsciente a acercarse.

Mstislav Rostropóvich y Galina Vishnévskaya
No se puede entrar, pero las ventanas y una puerta entreabierta nos dejan ver lo que sucede dentro. Descubrimos a una mujer que parece absorta en un sueño eterno: “Considerad a una chica que se está desvaneciendo, con los brazos lánguidos como zanahorias viejas, sumida en un trance hipnótico, en un mundo de espíritus hablando con el don de lenguas ...”. Y al igual que en el poema Briar Rose (De la Fairy Tale Series "Sleeping Beauty”) de la escritora estadounidense Anne Sexton, ésta es una bella durmiente alejada del popular relato infantil. Aquí la figura dormida se convierte en una metáfora que nos lleva a intuir otras historias escondidas.

Dornröschen, Aquarell von Henry Meynell Rheam (1899)
Alrededor de la mujer descubrimos algunas marionetas y muñecos en proceso de ser creados. Una de ellas es un anciano que dibuja en una mesa, parece que está pensando en cómo dotarles de vida, cual Victor Frankenstein en la novela de Mary Shelley. La escena nos habla del paso del tiempo, de ese empeño en la creación incesante, como el de cualquier artista con su obra.


Enlaces


The Marionette Maker
The Marionette Maker

Alter Bahnhof Video Walk, 2012.
Janet Cardiff and George Bures Miller.

Here is an attempt to document our 2nd piece made for dOCUMENTA (13). Viewers are given an ipod and headphones and asked to follow the prerecorded video through the old train station in Kassel. The overlapping