viernes, 3 de octubre de 2014

Freuchen y Rasmussen, exploradores de Groenlandia

La vida en la tierra de los inuit


Francesc Bailón en la librería Desnivel
Presentación de los libros Aventura en el Ártico, de Peter Freuchen y De la Groenlandia al Pacífico, de Knud Rasmussen.

Librería Desnivel, 2 de octubre de 2014, Madrid.

“… y para terminar, un juego que les gusta mucho a los niños … ¿de qué color tienen el pelo los osos polares? ¿y la piel?” Blanco, amarillo, … algunos presentes contestaron y otros titubearon … hasta que los más leídos, indefectiblemente, dieron con la fácil respuesta. Eran: transparente y negro … claro.

Así de naïf acabó su conferencia Francesc Bailón en la Librería Desnivel, un antropólogo barcelonés metido a guía de viajes por el Ártico. Su entusiasmo mediterráneo y contagioso sonaba estridente en el templo de los viajes del más parco Madrid. 16 años dedicado al estudio de los esquimales –o inuit- como él quiere que se diga, dan para contar muchas historias.

Sus 5 viajes en busca de las costumbres inuit a Groenlandia y Canadá han decorado su vida intelectual. Chamanes, poetas, viejas historias, hielo azul, costumbres de caza, trineos tirados por perros, … antropólogos … Bailón se ha incardinado desde sus años mozos con los libros de los viajeros árticos.

Vagrant Viking, Peter Freuchen
Los daneses Knud Rasmussen y Peter Freuchen han causado en él una honda impresión. También el antipático Peary, que según Bailón, llegó a esclavizar a los mismos inuit de los que fue vecino y patrón, y que incluso 4 de ellos llegaron a ser disecados en Nueva York … aunque ya habían muerto, ufff, para mayor gloria de Franz Boas y otros científicos de su cutre tiempo.

El sirviente de Peary, Mathew Henson, que Bailón denomina esclavo, se lo pasó bastante bastante bien en Groenlandia engendrando hijos, a tenor de lo visto por el antropólogo español en algún pueblo del sur de la isla, donde prácticamente todos son negros.

Peter Freuchen y su
tercera esposa Dagmar, 1947
Peary fue menos prolífico y se contentó con dejar tan sólo unos cuantos retoños de mujeres inuit por aquí y por allá, una de cuyas descendientes posó con Bailón en una foto. La política no estuvo ausente de la ponencia, sobre todo cuando se abordó el tema de la autonomía de Groenlandia.

Bailón, gran partidario de ella y de su independencia, defendió que sus 45.000* habitantes pueden vivir del negocio de las gambas y del turismo, de los minerales que están aún por descubrir y de los peajes por pesca a países europeos.

Librería Desnivel
En una non disimulata sonrisa de equiparación con su región autónoma catalana, Bailón desgranó las bondades de la independencia groenlandesa, de cuyos habitantes enumeraba virtudes como la completa alfabetización, grado de civilización material y su amor por su medio ambiente, sin reparar conscientemente en que dichos logros provienen de la influencia danesa y el escaso interés explotador de la metrópoli, y no de la generación espontánea.

Sorprende más aún su disertación y panfleto de inflamado independentismo proponiendo la explotación de los recursos naturales minerales, petrolíferos y pesqueros, sin caer en la cuenta de cuán contradictorio es eso para mantener intactos aquellos espacios que tanto defiende fuera de la zarpa del hombre.



Bandera de Groenlandia
Es Bailón, me parece, más un Boas o un Peary de su tiempo que un Rasmussen o Freuchen, aunque ponga su empeño en todo lo contrario: ni una protesta contra la caza de focas, ni de los osos; orgulloso mostrando sus abrigos de pieles de animales muertos, más al modo de un turista pijo con estudios que de un hombre verdaderamente integrado con el medio y sus gentes.


Aún así, y con todo, se agradece el esfuerzo, dedicación y entusiasmo de un hombre que es, posiblemente, el que más sabe sobre esquimales en toda España.


Notas

*56.500, para ser más exactos.


Kalaallit Nunaat, es el nombre de Groenlandia en groenlandés.

Enlaces

Enlace a la presentación. Días Nórdicos

The Key to Arctic Survival: Improvised Implements of Excrement

Vagrant viking, de Peter Freuchen

Vídeo oficial de Groenlandia, Los Zombies

Tiina Itkonen, fotos de Avannaa, Groenlandia



Bibliografía


-Los poetas del Ártico. Historias de Groenlandia. Francesc Bailón. Ed. Guadalturia, Sevilla, 2012. ISBN: 9788494001864

-De la Groenlandia al Pacífico. Dos años de intimidad con tribus esquimales desconocidas. Knud Rasmussen (Kunupaluk). Ed. Interfolio Libros, Madrid 2014. ISBN: 9788494061004

-Aventura en el Ártico. Mi vida en los hielos del norte. Peter Freuchen. Ed. Interfolio Libros. Madrid, 2014. ISBN: 9788494061059










lunes, 29 de septiembre de 2014

Esa impuntualidad que me mata


Perdona, bonita, ¿me esperas a mí?

Fumando espero

Últimamente siempre me hacen esperar … de hecho, llevo esperando más de 15 años, desde que me mudé a Madrid.

Es verdad que, en mi recuerdo, me solían esperar a mí 10, 15 minutos, o incluso empezaban las cosas antes de que llegara porque me presentaba con mucho estrés pero con poca antelación.

Procrastinaba todo el tiempo pues tenía algo que hacer en casa ... Si no era un libro, era la tele, y si no el que empezara a arreglarme tarde. Nunca había una buena excusa para salir de casa, … pero tampoco para entrar en ella.

Con el tiempo y las influencias de otras personas más puntuales que yo, me fui puliendo. También lo hace el que te pongas a trabajar y el que tomes conciencia de lo molesto que es para alguien esperar, porque, a no ser que te den un trabajo de p. m. o consigas un buen ligue, esperar es de lo que más jode.


La ley del karma es un ejemplo especial de la ley de causa y efecto que establece que nuestras acciones físicas, verbales y mentales son causas, y nuestras experiencias son sus efectos.


Y algo de esto me debe de estar ocurriendo desde hace un tiempo, porque todo el mundo me hace esperar y esperar … hasta más de una hora.


Característica colectiva de los impuntuales

La impuntualidad es una característica que algunos extranjeros nos atribuyen cruelmente a los españoles y con la que también muchos nacionales fustigan al resto de compatriotas, pero parece una lacra universal.

Amigos checos de todos los sexos me han hecho esperar. También señoras y chicas jóvenes alemanas, finlandeses obesos y finlandesas menudas, francesas y británicos … chinas … Aunque me he vengado en algún escocés afecto al birring –y no intencionadamente- lo que me costó su frágil y etílica amistad.

Y aunque la palma se la llevan las chicas españolas que viven en la periferia de la capital, en connivencia con Metro de Madrid, -esa gran empresa que funciona como un culo- nada comparado con la angustia de mezclar alemanas con españoles en un evento común.

Veamos por qué:



El Dr. Caligari
Proyección en el Goethe Institut de Madrid con motivo del EUNIC 2014 del 25 de septiembre.

Esperando por el impresentable y abyecto Dr. Caligari más de una hora a que se pusiera a tocar su puta música