sábado, 20 de abril de 2013

Dicromato de amonio en una panadería


Dicromato de amonio y cianotipo


Fotos salidas de una fábrica de amor 
por la Fotografía

Christine Rendina inauguró este jueves en uno de los mejores marcos posibles del Barrio de Las Letras, el Almacén del Pan, un artificioso y antañón local de novísima factura con pretensiones de panadería de barrio + café, pero que les ha salido a Carmen y Zoé, las promotoras de la exposición, como un saloncito de café decimonónico.

Molino y Cabo de Gata
Detrás de la enorme cristaleza donde flotan los pasteles, se encuentran las salas mellizas. La de la izquierda, señalada de lamparitas rojas de sobremesa, mantiene la fotografía del cartel; la del famoso molino, la de las flamencas, la del guante blanco, ...

La otra melliza acoge el resto de la cuidada selección personal de la autora, realizada entre 1986 y 2013 y parcialmente vista en su anterior exposición en Vía Apia. 

El guante blanco
Como Anna Atkins, la primera fotógrafa, Rendina utiliza el cianotipo para comunicarse con nosotros, pero al contrario que la botánica, lo que detiene en el tiempo la estadounidense son las personas, y hasta los tejados de los pueblos más añosos.

A otras impresiones, Rendina las deja descansar en papel casero y perpetuarse en goma arábiga, en un retorno al pasado -y al origen- que debe hacernos preguntarnos sobre la necesidad de tecnificación del arte o de sólo aprovechar las propiedades de las substancias.


 

Hoy la Química ha dado paso a la Electrónica, pero aquélla tiene aún en Rendina un garante de continuidad, y hasta un hueco en los márgenes de la Pintura y de la Artesanía.
 



Carmen, Christine y Zoé



Acudió un variopinto público, deseoso y feliz de encontrarse en una máquina del tiempo con un vino español en la mano. Gratas sensaciones y precios comedidos para una expo inolvidable.






El Almacén del Pan

Técnica: goma arábiga bicromatada y cianotipos.


Enlaces:

Christine Rendina

Dónde:

El Almacén del Pan, C/ Moratín, 39, Madrid











miércoles, 17 de abril de 2013

De cómo el Canal de Isabel II complica tu vida

El Canal de Isabel II jode al ciudadano sin previo aviso

Un vasito de agua fresca al llegar a casa, después de un día tan caluroso; refrescarse la cara; unas verduritas cocidas salidas del congelador; una sentada en el servicio después de una ininterrumpida jornada de trabajo; lavarse las manos ... y los dientes. 

No digo ya ducharme, que no me daba tiempo ...  Pero algunos presuntos hijos de puta del Canal de Isabel II me han jodido el día. Porque he tenido que beber (Deo gratias que tenía) agua con gas; calentar la comida del día anterior; limpiarme las manos con toallitas húmedas (Deo gratias que tenía); cagar sin poder tirar de la cadena, nuevo uso de toallitas y, ante la disyuntiva de lavarme los dientes con agua con gas o cagarme en las presuntas putas madres de los responsables, opté por lo segundo, que descarga, pero no ayuda.

Pero hombres de Dios -por decir algo- ¿por qué no avisáis? ¿Y quieren organizar en Madrid unos Juegos Olímpicos? Iros a tomar por c ...

Escribo esto en el metro ... ¡joder ... ahora no abre la puerta! Cagüen la ... Y cuando salgo, una monería veinteañera con medias blancas de rejilla deja que su carísimo bulldog estire la pata y suelte un chorro grueso y amarillento a la base de un parquímetro, y se queda tan pancha ... Y yo flipando.












domingo, 14 de abril de 2013

Árboles gigantes en La Granja de San Ildefonso

Sequoiadendrum giganteum, La Granja
Las secoyas de La Granja

El Rey y La Reina son los nombres de las dos enormes secoyas gigantes (Sequoiadendrum giganteum) que se encuentran delante del Palacio de La Granja de San Ildefonso.

La Reina fue desmochada por un rayo en 1991; afortunadamente hoy dispone de un pararrayos. Actualmente mide 38,5 m. y el Rey, a su diestra, imponente y con enormes tentáculos hasta el suelo, 45 m. de altura.

El jardín exterior posee además gigantescos abetos y un cedro del Líbano de dimensiones colosales. Una enorme haya conocida como "El Pulpo" da una idea de la profundidad y bondad de estos suelos.

Secoya de El Potosí
En la Granja existen más secoyas gigantes en el interior del Jardín. Al menos hay otras cuatro en el parterre de Andrómeda, dos delante de la caja de música (sic) y al menos otra en el jardín privado del Príncipe delante de la caja de música (sic). Fuera de los Jardines del Palacio hay otras dos en el Club de Tiro y al menos otras tres o cuatro en el jardín de la casona del Paseo del Pocillo.  Para esta referencia, ver secoyas en La Granja.


Parece ser que hay otra secoya en uno de los llamados “chalets de Madrid” al principio de la carretera de Navacerrada, en el conocido antiguamente “callejón del pobre”, pegado a la puerta de la Faisanera.


Plano de los jardines de La Granja
Pero yo realmente sólo he podido ver dos de buen porte en la casa aludida del paseo del Pocillo, bajándolo y a mano izquierda; y aunque bastante menores, no pasan desapercibidas, pues son también imponentes.

También he visto la gigantesca del parterre llamado Potosí, posiblemente la más alta de Segovia, con 50 m. medidos en 2000, que está cruzando el puente sobre el canal, ya dentro de los jardines del palacio. Y dicen que hay más en la Caja de Las Flores, cerca del anterior.


Un poco de historia

La primera noticia sobre la existencia de secoyas llegó a España de la mano del Padre Crespo, un franciscano que viajó como cronista de una de las expediciones a California en 1679.

Sequoiadendrum giganteum,
hojas
Las secoyas de La Granja parecen provenir de una importación masiva de semillas que recolectó en la Arboleda de las Calaveras (California) William Lobb, actuando como agente para el Vivero de Veitch en Budlake cerca de Exeter, llegando a Inglaterra en diciembre de 1853; las semillas de esta serie se distribuyeron extensamente a toda Europa.

Los árboles de La Granja se cree que se plantaron alrededor de 1870 a partir de esas semillas.


Secoyas en España

Otra secoya famosa, ésta una Sequoia sempervirens, crece desde el siglo XIX en el patio de Las Escuelas Mayores de la Universidad de Salamanca. Tiene 137 años y fue plantada en 1876. El plantón fue donado por Federico Onís y Onís.
Secoya La Reina, con el pararrayos

Pero las más grandes de España, dicen, puede que sean las sequoias que se encuentran en los jardines de la Casa del Príncipe, en San Lorenzo de El Escorial, de unos 60 m de altura, un regalo de la reina Victoria de Inglaterra en 1853.

También hay unas modestas Sequoia sempervirens en El Retiro (2), en el paseo más cercano a las Escuelas Aguirre. Y hasta un interesante y bello bosque de más de 800 secoyas de unos 70 años de edad en Cabezón de la Sal (Cantabria).

En la Sagra (La Puebla de Don Fadrique) se encuentran los bosquetes de secoyas más famosos de Granada, aunque poco accesibles.
Entrada a El Potosí

Y en Guipúzcoa, la secoya de Arrasate, una Sequoiadendrum giganteum de 60 m. y un perímetro de 7 se encuentra en el Jardín de Monterrón, en Mondragón, junto a otras dos secoyas rojas (sequoia sempervirens) de menor porte. Si bien, en otras referencias, se habla de que sus alturas se encuentran entre 38 y 45 m. y su perímetro entre 11 y 18 metros.

Con todo, se considera que la secoya más alta de España es El Rey, en el Palacio de La Granja, una preciosa Sequoiadendrum giganteum de 41,90 metros de altura (aunque recordemos las notas anteriores). En la lista de árboles más altos, sólo se consideran los medidos por láser o caída de cinta, pero puede haberlos aún más altos sin catalogar.

Un eucalipto común (67 m.) en Vivero (Lugo), un pino canario (56,8 m.) en Vilaflor (Tenerife) -el árbol autóctono más grande de España- y un eucalipto rosado (54 m.) en Lourizan (Pontevedra), son aún más altos.

La isla de Tenerife tiene tres singulares plusmarcas de gigantismo natural: el mayor monte de España (El Teide), el árbol más grueso (El drago de Icod) y el árbol autóctono más alto de España (el Pino de las Dos Pernadas, de Vilaflor).


Secoyas del paseo del Pocillo, San Ildefonso.
Enlaces

Sequoiadendron giganteum, en Wikipedia


Secuoyas gigantes en la Granja de San Ildefonso


El bosque de secoyas de Cabezón de la Sal (Cantabria)

La secoyas de Arrasate, Mondragón

Los árboles más altos y gruesos de España

El Pino Gordo y el Pino de las Dos Pernadas, Tenerife

Las secoyas de El Escorial

Los otros reyes de la Granja de San Ildefonso

Bosque de secoyas en la provincia de Granada




Artículo actualizado el 24/08/2015