viernes, 9 de noviembre de 2012

Puerto de la Morcuera y Rascafría

Puerto de la Morcuera, un día lluvioso de noviembre

Ha sido un día de perros, con una lluvia incesante que se tornaba aguaceros a cada poco. Llegué del monte a una cafetería con los pantalones empapados y con las manos torpes y me ayudó a secarme una espléndida chimenea con dos gruesos tronquitos de roble. Entré con un café caliente en la conversación. 



Las XII jornadas gastronómicas de setas y caza de Rascafría se extienden desde el 21 de octubre hasta el 21 de noviembre.

Hasta allí me dirigí para coger algunos boletos, si es que habían dejado alguno, y también nízcalos y setas de puerco, pero brillaban por su ausencia: ninguno. Sólo restos de depredación y basura.

A decir del camarero del bar Tascafría, es tal la crisis, que muchos se ganan ahora unos euros recolectando setas. Por ejemplo, en el pueblo se llegan a pagar hasta 20 euros por el kilo de boletos, fundamentalmente edulis y pinicola, que es lo que más se coge por ahí.

Suelo encharcado en el P. Morcuera
No es éste un año de nízcalos, según el mismo señor, y tampoco de haber setas para todos, diría yo. Es tal la afición, y la necesidad, que se esquilma cualquier seta comestible conocida.

Ya en la zona de Navacerrada me encontré el año pasado una familia de rumanos perfectamente pertrechados y con media furgoneta llena de setas de puerco, nízcalos y algunos boletos; habiendo recolectado hasta los ejemplares más enormes, de escaso valor culinario.

Hoy incluso en las cunetas de la carretera y junto a una vía del tren, camino de Tres Cantos, había personas recolectando hongos. No sé si es el mejor lugar, dada la habitual afición de los hongos a absorber todo tipo de substancias.


Tricholoma equestre
Volviendo a Rascafría, el raquítico pinar de pino silvestre sólo me ofreció una gran seta verde-amarillenta, que ha resultado ser un Tricholoma equestre o seta de los caballeros, que me comeré mañana con toda la pompa y ceremonia necesaria, pues a pesar de haber degustado en varias ocasiones este otoño lactarios y boletos, ésta será la primera que me coma de mi propia cosecha.

Esta seta se ha vuelto muy polémica recientemente por considerarse responsable de rabdomiolisis, según estudios realizados en Francia. Sin embargo, en Finlandia otro estudio aboga porque ya sólo el consumo de grandes cantidades de setas de muchas otras especies comestibles lo causa.



Gloeophyllum sepiarium

Una seta que nos encontramos con mucha profusión fue la Amanita muscaria. También vimos la rara en Madrid Gloeophyllum sepiarium y un bello hongo coprófilo sin identificar del que adjuntamos fotografía.












Pino albar sin suelo donde aferrarse
La repoblación forestal con pino albar (Pinus sylvestris) del Puerto de la Morcuera (1796 m) parece un sinsentido, pues en suelos de enebro rastrero y piornos, muy encharcables y pedregosos, se ha plantado una especie que precisa suelos más sueltos y permeables.

Sin embargo hay datos palinológicos que avalan su existencia ya hace 2.000 años, si bien cuesta creer que se mantuvieran en pie con los vientos y nieves de la cumbre. Tal vez se trate de pisos inferiores donde el pino prospera mejor.














La basura nos acompaña durante todo el recorrido, como si los visitantes no acabaran de entender que la zona no es un parque urbano en el que aparezcan pronto los barrenderos.

Urge educar sobre los residuos y sobre el uso y disfrute de las zonas naturales, también a los foráneos. No tengamos reparo.





Existe un aliviadero debajo de la carretera que ayuda a que los animales puedan pasar al otro lado de una manera más segura.






En la cima se practica la caza al paso, cuando cientos de palomas cruzan la montaña y aprovechan los cazadores para abatirlas. 





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